sábado, 13 de noviembre de 2010

LA ESCUELA Y LA IDENTIDAD ADOLESCENTE

En el artículo construyendo el propio futuro" se puede observar un claro ejemplo de construcción de la identidad vocacional en la adolescencia. En este aspecto tanto la escuela como el docente tienen un papel importante al respecto como facilitadores de mecanismos, recursos... de orientación para que sea el propio adolescente el que tome las decisiones adecuadas para su futuro como ser integrante de la sociedad. Todo esto puede extrapolarse a diferentes áreas de la vida, a nivel personal, académico, laboral y profesional. Por ello es importante conocer de dónde parte el alumno, sus problemas, sus necesidades, sus motivaciones; y así "ponerle luz" a sus intereses y metas, a veces ocultas, a veces desconocidas, a veces difusas... pero siempre con posibilidad de aflorar.

4 comentarios:

  1. En la construcción de la identidad durante la adolescencia, coincidimos con vosotros en que es clave, el papel del profesor como educador, siendo el responsable de facilitarnos las herramientas adecuadas de orientación para que el adolescente aprenda a tomar las decisiones adecuadas. En este sentido, también hay que añadir el papel de los padres, que consideramos clave para la definición de la personalidad de los hijos.

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  2. Claro está que esto sería lo ideal, porque los adolescentes toman muchas decisiones, pero a menudo son tomadas por los propios padres "por el bien de sus hijos".

    Además, como dice la doble "M", los padres son la clave para definir la personalidad de sus hijos, mucho más que los profesores.

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  3. Padres, maestros, profes, tutores y hasta el panadero han de estar involucrados en la educación de los chavales...esa es la revolución educativa que propugna Marina, y con la que estamos de acuerdo. Aunque estar involucrado, pendiente, y disponible no es lo mismo que tomar decisiones por él, creemos, respecto a lo que ha dicho Enrique, que a veces hay que hacerlo (por ejemplo en la hora de vuelta a casa, o en una operación, o incluso en cosas más graves). Porque, no nos confundamos, al fin y al cabo, son chavales. Por lo menos, hasta los 18. Y necesitan saber que su vida nos preocupa como si fuera nuestra.

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  4. Tal y como dicen Diana y Virginia hasta el panadero hoy en día supone un referente y un transmisor de valores a los chicos y chicas de hoy en día, vender el pan y dar las vueltas con desprecio o de forma educada y siempre con una sonrisa pueden ser dos formas de entender las relaciones con los demás. El cambio social, educativo, cultural... comienza por los padres pero abarca a todo el mundo con una mayor o menos influencia, directa o indirectamente en el individuo (no olvidemos la teoría de Bronfenbrenner). La orientación vocacional es un momento importante en el adolescente y por ello cobra gran valor la ayuda por parte tanto de profesores y padres que conocen a ese chico/a y pueden ofrecerle información que le facilite dicho proceso.
    Saludos a todos
    SARA

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